La gran mayoría de las personas quiere vivir, crear o tener una familia feliz. Pero, la gran realidad es que aunque muchos vivimos en familia o provenimos de un núcleo familiar no todos somos feliz viviendo dentro de ellas ya que hay muchos inconvenientes que impiden que esto suceda.

Muchas familias conviven en el mismo espacio físico, pero no comparten el amor, respeto, tolerancia y unión que se requiere para alcanzar la estabilidad. En su lugar, viven en medio intolerancia, malos tratos y agresividad.

Así que si vives en una familia de este tipo pero quieres hacer cambios para mejorar las relaciones interpersonales de tu grupo familiar te invito a seguir leyendo.

Características de una familia feliz

  • Conocen y cumplen los roles familiares.
  • Se apoyan unos a otos.
  • Tienen la tolerancia y el respeto como valores principales que rigen las dinámicas familiares.
  • Respetan los espacios de cada integrante de la familia.
  • Respetan y aceptan la individualidad de cada uno.
  • Existe sentido de pertenencia.
  • Mantienen contacto frecuente.
  • Celebran juntos los logros individuales y colectivos.
  • Comparten tiempo de calidad.
  • Se reparten las tareas del hogar.
  • Resuelven adecuadamente y con prontitud los diferentes conflictos familiares.
  • Existe respeto por las figuras de autoridad llámese madre, padre, abuelos…
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Ingredientes y requisitos para tener una familia feliz

Esto es totalmente cierto. Muchos se quejan de que no logran hacer que su familia experimente estabilidad emocional y tranquilidad.

Expresan que esto se debe a que vienen de un hogar en donde los gritos y el irrespeto entre sus padres marcaron y dejaron heridas en su infancia. Que todo esto ya lo aprendieron y no encuentran como salir de este ciclo.

Sin embargo, existen cosas que podemos hacer para generar cambios positivos y lograr estos cambios de manera progresiva.

  • Si existe un matrimonio, es fundamental que sean felices en pareja. Que cultiven el amor, el entendimiento, la comprensión y que no olviden que aún deben seducirse y mantener viva la chispa en pareja. Si la pareja es feliz y se encuentra estable transmitirá esto al resto de los integrantes.
  • Poner a la familia como prioridad. Con esto no te quiero decir que abandones tus proyectos como persona individual o social. Lo que quiero decir es que es necesario enfocarse en la importancia de la familia para la salud mental y la felicidad.
  • Expresar sentimientos y emociones A TIEMPO. No dejarse llevar por el orgullo o la timidez. Si quieres decir un te amo pues dilo, da abrazos y besos a tu familia. Recuerda que la vida es un ratico y si dejamos pasar el tiempo puede que este se acabe y ya no tengamos físicamente a esa persona que tanto amamos.
  • Reflexionar en familia sobre el valor y la importancia de la vida pero también sobre la muerte.
  • Apagar momentáneamente los dispositivos electrónicos para disfrutar TIEMPO DE CALIDAD. Muchas familias pierden el contacto físico y emocional aunque vivan en la misma casa. Esto sucede porque nos sumergimos en la televisión, los celulares o cualquier otro dispositivo y nos olvidamos de compartir. Incluso, muchas familia experimentan conflictos por la adicción a las redes sociales o vídeo juegos. Todo en exceso es malo,  es necesario usarlos pero con cautela.
  • Aceptar las diferencias de cada uno. Recuerda que aunque seamos hijos hermanos, tíos…no somos exactamente iguales. Cada quien tiene sus propios gustos y esto debemos respetarlo para mantener la armonía familia.
  • Evitar las críticas destructivas.
  • Compartir tiempo de calidad. En ocasiones creemos que por estar «juntos» en un mismo espacio físico ya estamos compartiendo cuando en realidad no es así. Para realmente lograr constituir una familia feliz es necesario compartir palabras, acciones y emociones que contribuyan al buen clima familiar.
  • Valorar los viene materiales e inmateriales del grupo familiar.
  • Desarrollar sentido de pertenencia y sentir que pertenecemos a ese grupo.
  • En la medida de lo posible procuran comer en familia.
  • Trabajan la espiritualidad del tipos que sea.
  • Aprender sobre el autocontrol para mantener controladas las peleas. Siempre van a existir motivos por los que una familia podría estar en desacuerdo. Sin embargo, esto no quiere decir que se deban gritar o ir a las manos.
  • Enseñar a los más pequeños a través del ejemplo y la palabra sobre el respeto y la tolerancia.
  • Fomentar el agradecimiento por el tiempo juntos, el hogar, los hermanos, los jugos y todo aquello que aprenden para ser mejores seres humanos.

Valores que reinan en toda familia feliz

  • Respeto
  • Amor
  • Solidaridad
  • Comprensión
  • Tolerancia
  • Sinceridad
  • Paciencia

Conclusión

Es muy importante reconocer que existen muchas razones para ser feliz y que la familia es el núcleo de la sociedad. Que nuestros primeros aprendizajes y valores los adquirimos en el hogar. Por tanto es necesario esforzarse por crear vínculos sanos.

Por otro lado también hay que reconocer que hay una diferencia entre SER y APARENTAR ser. La familia realmente feliz lo siente y crea momentos de encuentro. NO hay que empeñarse en la RIGIDEZ y la supuesta PERFECCIÓN.

Para ser feliz hay que sembrar valores en cada miembro de la familia y disfrutar de los detalles y la simplicidad. Darse apoyo y comprender las individualidades de cada uno.

Categorías: Hijos-Familia

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