Desde la niñez se forma la personalidad, por ende las heridas de la infancia son una de las causas por las que se fomenta el desequilibrio de los estados emocionales.

Es bien sabido que todos los daños generados en la infancia son la consecuencia directa del adolescente y del hombre del mañana.

Según los diferentes estudios psicológicos, si un niño padece de maltrato emocional, físico o psicológico, lo manifestará de una u otra manera en su adultez.

 ¿Qué son las heridas de la infancia?

Son aquellas cicatrices de orden psicológico, emocional y físico  que tienen lugar en la niñez.

Estas heridas,  pueden condicionar de una u otra manera el aspecto cognitivo y socio emocional del niño. Trayendo como consecuencia una cadena de acontecimientos que si no son tratados a tiempo se repite el patrón en la juventud y en la etapa adulta y estos a se vez se transmiten de generación en generación.

¿Cómo se originan las heridas de la infancia?

Las heridas en la infancia por lo general viene del lado de las personas que tienen un significado grandioso para el niño. Padres, madres, tíos, tías, entre otros.

También, tiene un origen social ya que, muchas personas tienden a menospreciar a los niños solo por ser pequeños, se aminoran o se les resta importancia a sus opiniones e ideas. Esto trae como consecuencia, niños  tímidos, carentes de autonomía, incluso a niños agresivos y poco tolerantes con la opinión de los demás .

Es decir estos niños cuyas heridas están marcadas en la sociedad son el reflejo de lo que será en el mañana. La sociedad moderna puede ser tan cruel y puede herir al niño de muchas maneras.

En cuanto al origen de las heridas de la infancia y la sociedad, generalmente vienen por el desprecio por un estatus social, por las culturas. También se generan  por pertenecer a una etnia, trata de niño, racismo, entre un sin número de acontecimientos .

Estos generan grandes heridas en la infancia ya que, marcan la forma en la que se desenvolverá ese niño en la sociedad.

¿Cómo afectan las heridas de la infancia en la juventud?

Si se busca dar respuesta en el efecto que tiene las heridas de la infancia en la juventud logramos observar a adolescentes con baja estima y amor propio, con dificultad para manejar emociones y para socializar.

Otra consecuencia, es la poca capacidad de concentración, sus capacidades cognitivas se pueden ver afectadas ya que en el cerebro del niño se almacenó la sensación de menosprecio.

Estas conductas al estar interiorizadas se reflejan en la juventud, a través del miedo excesivo, falta de madurez emocional e incluso en conductas suicidas.

Estos jóvenes se distinguen del resto por ser vulnerables o, por presentar diversos tipos de adicción. Los jóvenes se sienten atados y con la sensación de que nunca fueron amados por lo que son.

Por eso vemos a jóvenes cuya rebeldía se exacerba en los años de la adolescencia y se materializa por completa en la adultez.

¿Cómo afectan la adultez?

Si se hace un análisis exhaustivo en un adulto, cuya infancia estuvo marcada por el maltrato verbal, físico o psicológico. Se evidencian claras muestras de que estos abusos de poder marcaron su vida.

Ya el adulto acepta el maltrato como un estilo de vida y por ende es más vulnerable a ser maltratado en la adultez. Las razones son sencillas aprendió que el golpe y el maltrato es una manera con la que se relacionaron con él.

Por lo general, se observa a personas muy tolerantes con el maltrato de sus madres, hermanos, padres  e incluso con sus parejas. ¿La pregunta es porqué permiten este maltrato?

La razón de ello, es que han recibido tanto maltrato a lo largo de sus vidas,  que ven  esto como algo normal. Incluso lo consideran como un gesto de amor. » Te pego porque te quiero, para que aprendas»

Por el contrario, nos podemos encontrar con personas muy sumisas, sin autonomía e incapacidad para hacer valer sus derechos.

10 heridas emocionales que afectan a los niños

Si bien es cierto que las heridas físicas dañan la integridad de los niños, las heridas emocionales y  psicológicas causan grandes daños en el yo interior.

Para aclarar este aspecto te hablaré de cuales son los heridas de la infancia más comunes por las que pasa un niño. Dentro de ellas se destacan:

heridas maternas

1-. Heridas maternas

Es muy conocido el poder que ejerce una madre en la vida de una persona y mucho más en la infancia. Sin embargo, poco se habla de las heridas maternas que se manifiestan por la incapacidad de la mujer para proteger a su hijo de otros maltratadores o por sobre-protegerlo.

Muchas mujeres no están conscientes de la responsabilidad de ser madre y de todo lo que lleva implícito. Sin embargo; asumen erróneamente que con solo llevar a un bebé en el vientre ya las convierte en las mejores madres del mundo.

La madre cumple un rol fundamental en cuanto a la formación de los sentimientos. Si la madre no es afectiva el niño probablemente tampoco lo será. Incluso se habla de que desde el vientre ya tenemos la capacidad de saber si somos amados y deseados o si somos rechazados y esto se reflejará en nuestras vidas.

Es decir, si las relaciones con la madre son sanas y amorosas tendremos a jóvenes y adultos cuyas relaciones sean sanas. Pero, de lo contrario, obtendremos a personas tímidas, carentes de afecto, desconfiadas, temerosas e impulsivas.

2-. Heridas paternas

Estas heridas acarrean grandes consecuencias en los niños, jóvenes y adultos. Quienes experimentan estas heridas son personas atormentadas, temerosas, inseguras, tímidas o maltratadoras.

La conducta más relevante cuando existen heridas paternas es la agresión del niño hacia la madre, debido a que para el niño su madre nunca actuó para protegerlo.

Si por el contrario, la agresión paterna va directa a una niña se evidencia ira, malestar emocional, miedo, frustración y baja autoestima.

Pero en la adultez este patrón puede generar que la mujer busque parejas afectivas muy similares a  su padre, lo que hace que este ciclo se repita una y otra vez. Esto hasta que alguien decida parar con esto buscando ayuda especializada.

Las heridas maternas o paternas, son el reflejo del adulto y a medida que estas heridas se mantienen en el tiempo, más difícil es apoyar a la persona a  sanar su corazón.

3 -. El miedo a ser abandonado

Si un niño es abandonado por sus madre o por su padre, a medida que crece empieza a sentir que no es querido, que no existen seres que los amen y que no es merecedor de amor.

Es importante recordar que para un niño, el amor está representado principalmente por sus padres. Luego por el resto de sus familiares. Así que, si es abandonado o no querido por ellos experimentará mucho dolor en su vida a menos que esto sea trabajado por personas especialistas y con amplios conocimientos en le tema.

Si observamos a los niños en el primer día del jardín de infancia, logramos determinar que muchos lloran por el miedo a ser abandonados por sus padres. Pero esto es normal solo se debe explicar el porque de las cosas y hacerle entender que nunca será abandonado.

4-. Miedo al rechazo

Una de las tantas heridas que se pueden producir en la infancia, es el miedo a ser rechazado. Anteriormente te comenté que los niños crean vínculos afectivos desde el momento de la gestación y que cuando se sienten rechazados, experimentan sensaciones y emociones perjudiciales.

Es el miedo al rechazo lo que hace que infante tenga complejos de inferioridad y como consecuencias baja autoestima.

Si un adulto no logra canalizar bien el rechazo, imagina un niño que puede estar carente de afecto. Que está en un hogar abusivo y en el cuál es rechazado por su aspecto físico, por ser de lento aprendizaje o por cualquier otro motivo .

Otra de las razones por las cuales los niños pueden experimentar rechazo  es cuando sus padres se separan. Esto se puede agudizar cuando sus padres se alejan del él  por tiempos prolongado sin explicaciones aparentes.

Si estás pasando por una separación y no quieres afectar a tus hijos;  busca el momento oportuno y explícale que él no es causantes de esa separación. Que sus padres siempre estarán para él.

Si debes separarte de tu pareja hazlo, pero procura explicar a tus hijos lo que está sucediendo y hazle entender que aunque ya no convivan el misma casa siempre estarán juntos. Que se podrán se ver y podrán contar los unos con los otros.

Otro de los motivos por el que puedan sentir rechazo es cuando crecen junto a padres que conforman una pareja tóxica. Que siempre se amenazan con dejarlos y dejar a los niños. Ellos crecen con este miedo y sienten que pueden ser abandonados y rechazados en cualquier momento sin importar las circunstancias.

5-. La herida de la traición

Para determinar cómo afectan las heridas de la traición en la vida del infante, es importante que te des un tiempo para ver los cambios conductuales de tu hijo.

Cuando se hacen presente, los niños desarrollan conductas negativas, frustración, ansiedad. También pueden experimentar problemas alimenticios, rabia, cambios de humor repentino,depresión y hasta problemas de aprendizaje.

Al llegar a la etapa de la adolescencia y la adultez, se comienza a manifestar poca disposición para enfrentar los problemas de orden social, psicológicos y emocionales. También experimentan dificultad para relacionarse y tener vínculos afectivos con amistades o parejas ya que, inconscientemente sienten que los van a herir  o traicionar de alguna manera.

heridas de la infancia

6-. La herida de la injusticia

Desde el punto de vista de la injusticia, los niños son capaces de evaluar si algo es justo o no; todo esto desde su percepción. Por esto es tan importante escuchar a los niños y evaluar sus pensamientos y emociones.

Si en un hogar el hijo primogénito, estaba acostumbrado a ser el centro de atención  de sus padres y de un momento a otro llega un nuevo bebé, este podrá experimentar que ahora sus padres son injustos con él. Que no le dan el cariño que antes o que ahora toda su atención se centra en el nuevo integrante de la familia.

Aquí la clave esta en escuchar al niño y saber que piensa. Muchas veces en realidad los adultos somos injustos con los niños porque creemos que como adultos siempre tenemos la razón. Los regañamos y castigamos por algo que no han echo o incluso hasta regalando sus pertenencias sin su consentimiento.

Hay que dejar claro que como adultos debemos guiar y orientar a los niños. Que no se trata de hacer todo lo que ellos quieran solo por hacerlos feliz pero, si de darles un trato justo y equilibrado.

7-. La humillación

Si un niño crece en ambientes tóxicos, en donde son vejados continuamente, se les hace bullying , se descalifica y sufren burlas, se les está atacando directamente su autoestima.

El autoestima es la manera en la que te auto-evalúas. Si el niño sólo recibe humillaciones y malos tratos, en su cerebro guardará esto. Hasta que acepta las humillación como parte de él.

Por otro lado, si un niño crece en un ambiente familiar en donde el irrespeto y la falta de valores son evidentes. Manifestará traumas emocionales y psicológicos no solo en su etapa de niñez sino también en su adultez.

La herida de la humillación se genera cuando descalificamos a un niño, cuando se compara, cuando frecuentemente se le dice que no sabe, que es torpe, que nunca pude hacer nada bien, entre otras.

No contribuyas en formar tiranos, egoístas e insensibles. La sociedad  es el reflejo de la familia. Así que es mejor educar con base al amor y la libertad.

heridas de la infancia fisicas

8-. Maltrato físico o abuso

Estas heridas se establecen cuando se infringen deliberadamente  golpes en contra de la integridad del niño. El maltrato físico y el abuso puede darse de la siguiente manera.

El abuso de autoridad gritando u ofendiendo al niño, esto a su vez genera en el maltrato psicológico. Pero también podemos determinar que existe el maltrato sexual.

Todos ellos generan inconformidad, miedo, trastornos del sueño, timidez, entre un sin fin de consecuencias que se dan en menor o a mayor grado según el tipo de abuso que del abuso que reciba.

Para superar este miedo y trauma del pasado puedes leer libros de auto-ayuda y frases contra la violencia.

9-. Maltrato psicológico

Estas comprenden la manipulación, las ofensas, la desvalorización y el echo de sobre-proteger demasiado al niño limitando su actuar. Impidiéndole experimentar nuevas situaciones que forjen su vida y su carácter.

Según los diferentes estudios psicológicos, las heridas de este tipo generan en el niño estrés cerebral lo que afecta el desarrollo cognitivo del infante.

Otra de las consecuencias que tienen las heridas psicológicas, es la depresión ,ansiedad y miedo desproporcionado. Y en cuanto al aspecto cognitivo déficit de atención, memoria y dificultades en el habla.

Según los estudios de los psicólogos Slep y Heyman (2008), las consecuencias no solo se dan de manera inmediata sino que se transmiten a medida de que el infante se desarrolla y lo traslada a su vida adulta.

Dentro de las consecuencias se pueden señalar  trastornos depresivos, trastornos pos-traumáticos, dificultades para mantener el sueño. Incluso, puede desencadenar una obesidad, fatiga, cólera, irritabilidad, hipersensibilidad a los sonidos y estímulos visuales.

10-. Heridas generadas por el síndrome de esclavo satisfecho

El síndrome de esclavo satisfecho, es el que comúnmente presentan los niños que han sido abusados por largos periodos de tiempo.

Es el agresor el que manipula la situación y hace creer al niño que este se merece todo lo que le ocurre. Creando un grado de resignación aparente.

Una de las consecuencias a largo plazo es la co-dependencia ya que, el agresor manipula las emociones y hace creer que es  la única manera en la que se puede interactuar.

Al igual que todas las demás heridas citadas; esta ataca las emociones y los pensamientos del infante.

Recuerda, los adultos  deben manejar estas situaciones en donde las heridas de la infancia, pueden marcar la diferencia entre en un joven y un adulto feliz.

Si observas a un niño con alguna de estas heridas acompáñalo en su proceso de motivación al cambio. Apóyalo desde el amor y la ternura. Orientándolo para que busque ayuda de un especialista y pueda resolver satisfactoriamente estos problemas de índole psicológico y emocional.

¿Cómo sanar las heridas de la infancia?

Para curarlas, es necesario aceptarlas y entender que te dañaron y que formaron parte de una etapa de tu vida pero que esta ya pasó. Reconocer que ya eres un adulto y que puedes pedir ayuda de especialistas para sanar e impedir que estas heridas que recibiste en tu infancia sea del tipo que sea te sigan afectando y puedas vivir a plenitud encontrando la paz interior y las razones para ser feliz.

Reconoce que ante el dolor puedes levantarte, que no tienes que ser el reflejo de lo que te ocurrió en el pasado. Y sobre todo perdonando a quienes te hirieron.

Por último escucha lo que sientes con respecto a tus heridas y suelta el pasado. Pero sobre todo ama, amáte y respétate. Ya con esto estarás dando el primer paso hacia la libertad y la felicidad que tanto te mereces.

Frases para curar las heridas de la infancia

1- «Mis cicatrices del pasado son la fuerza de mi presente».

2- «Curar las heridas y seguir adelante no es fácil, pero es el camino». Paulo Coelho

3- «Enseña a los niños y no será necesario castigar  a los hombres». Pitágoras

4– En cada niño se debería colocar un cartel que dijera : ·»Tratar con cuidado contiene sueños». Mirko Badiale

5- «Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz» T.om Robbins

6– «La mayor gloria no es caer nunca, sino levantarse siempre». Nelson Mandela.

7- » El universo se construye con nuestros pensamientos, con ellos creamos el mundo». Buda

8- » Mejor que mil palabras vacías una que traiga paz» . Buda

9- «Es una locura odiar a todas las rosas porque una de ellas te pincho.» El principito

10- «No podremos encontrar paz en el mundo hasta que estemos en paz con nosotros mismos» Dalai Lama.

Para concluir este post te pido que reflexiones sobre la importancia que tiene la familia en la formación de niños, jóvenes y adultos felices y que seas parte de la solución no del problema.

 

Categorías: Hijos-Familia

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