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Hablar de niño interior es una metáfora psicológica que hace relación a la parte que representa nuestra autoestima, nuestra forma de ser y nuestra vulnerabilidad como seres humanos.

¿Qué es el niño interior?

Se trata de una especie de memoria que se encuentra almacenada dentro de nosotros y que guarda relación con nuestras etapas más tempranas de la niñez.

No se trata de la edad que tengas hoy en día ya que, todos tenemos a ese niño guardado muy en nuestro interior, aunque no nos percatemos de él.

Saber cómo se encuentra ese niño, cuáles fueron las etapas que marcaron su vida para bien o para mal; te permitirá tener un punto de partida para sanarte a ti mismo.

Este es un trabajo psicológico con el cuál te podrás conocer mejor y que te permitirá saber por qué actúas de determinada manera frente a algunas situaciones que te acontecen.

La idea de conocerlo y sanarlo NO ES CULPAR A TUS PADRES sobre tu forma de actuar o reaccionar frente a las situaciones que te acontecen.

El objetivo, es conocerte más a profundidad y lograr identificar que áreas debes sanar para a partir de ese momento tener una vida más equilibrada.

¿Cómo identificar si tu niño interior está herido?

Son muchas las personas que desconocen que llevamos dentro de nosotros al niño que una vez fuimos y que es sumamente importante conocerlo y cuidarlo para tener una buena autoestima.

Si nos dedicamos a indagar y a conocernos a nosotros mismos desde nuestra infancia lo más probable es que alcancemos una vida más placentera.

Esto se debe a que, nos conoceremos mejor y sabremos que de ahora en adelante, podremos dar pasos más acertados.

Pero, esto se logra únicamente haciendo un estudio de nuestra niñez. Lo más adecuado sería hacerlo con un especialista en el tema que te guíe por cada uno de los pasos que debes dar.

Sin embargo, aquí te dejaré una guía para que te orientes y des los primeros pasos por tu propia cuenta.

  • La primera clave para identificarlo es cuándo ya siendo un adulto te sientes atrapado en algunas vivencias de tu infancia, que te marcaron de manera negativa y que hasta hoy te siguen acompañando.
  • Si sientes miedos irracionales y desconoces el porqué.
  • Cuando tienes dificultad para relacionarte con las otras personas de manera adecuada.
  • Si eres agresivo y reaccionas de manera iracunda.
  • Tienes baja autoestima.
  • Sientes que no eres querido y aceptado por los propios miembros de tu familia.
  • Si sufres de vergüenza de hablar, actuar o hacer determinadas cosas que en realidad son totalmente normales y sencillas de hacer por la mayoría de las personas.
  • Cuándo te sientes desvalorizado.
  • Posees poca capacidad para resolver conflictos.

Estás y otras situaciones podrían estarte indicando las heridas que hasta hoy tienes abiertas, Si ya las identificaste debes pasar al proceso de sanación.

¿Cómo sanar mi niño interior? 

Para lograrlo, debemos identificar primero que el termino sanar significa restaurar; cuándo hablamos de sanar al niño interior, se hace referencia a restaurar y darle salud a nuestro niño.

Luego, debemos identificar cuáles son las heridas que tienes y en qué momento se generaron. Esto lo puedes hacer tú mismo si tienes disciplina y si te comprometes contigo mismo a lograrlo.

Pero si crees que no estás en capacidad de hacerlo por tus propios medios, requieres buscar ayuda de un especialista que te acompañe en el proceso.

Posteriormente, debemos identificar cómo fuimos tratados por nuestros padres; cómo nos hablaban cuando eramos niños y cómo se referían a nosotros durante esa etapa tan relevante en nuestras vidas. Esto se debe, a que es aquí donde adquirimos nuestros hábitos y gran parte de nuestra inteligencia emocional.

Poderoso ejercicio para sanarlo

El  más útil de los ejercicios consiste en hacer uso de nuestra memoria para recordar cómo era nuestra niñez; qué hacíamos con frecuencia, cómo nos trataban y qué momentos marcaron nuestra vida para siempre.

Para realizar este ejercicio, puedes acostarte en tu habitación o sentarte cómodamente y comenzar a visualizar tu niñez. Recuerda que cosas hacías en tu casa, cómo te trataban tus padres, hermanos o cuidadores.

niño interior

Identifica si viviste alguna situación que te resultó muy dolorosa y que hasta el día de hoy te puede estar afectando porque aún no la has sanado.

Para ayudarte un poco puedes iniciar conversaciones con tus padres, primos o hermanos para recordar algunos episodios vividos.

También puedes buscar tú álbum de fotos para que recuerdes más detalles y logres identificar las situaciones.

Lo más seguro es que haciendo este ejercicio recuerdes algún episodio de maltrato o vergüenza que hasta hoy te marca.

Una vez que los identifiques debes trasladarte a ese momento a través de tu imaginación y consolar a ese niño asustado, ansioso, avergonzado o con miedo.

Puedes usar palabras para transmitirle valor y darle a entender que esa fue solo una situación pero que ya pasó y que a partir de hoy ya no debe temer a eso.

Este es un ejercicio bastante fácil pero al mismo tiempo efectivo para sanarte a ti mismo. Si haciendo el ejercicio te dan ganas de llorar o gritar debes hacerlo para que te desahogues y liberes toda energía almacenada y a partir de allí notarás como tu vida cambiará drásticamente para bien.

Categorías: Mente-Emociones

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